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La instrumentaciónConexiones e integración
Tus herramientas y fuentes suelen trabajar aisladas: datos que mueves a mano, exportes que repites cada semana. Las conectamos para que hablen entre sí — por API, SSH o MCP — y orquestamos esos flujos para que sean estables y vigilados, no un parche que se rompe el mes siguiente.
Qué incluye
Qué construimos y operamos.
Integración por API
Conectamos tus sistemas para que intercambien datos de forma fiable. Mapeamos campos, definimos el contrato y dejamos el flujo documentado.
MCP para agentes y LLMs
Exponemos tus datos y herramientas vía Model Context Protocol, el estándar por el que un agente o un LLM los consulta y opera sobre ellos.
Acceso por SSH
Automatizamos tareas y movimientos de datos entre máquinas con acceso seguro, sin pasos manuales repetidos en cada ejecución.
Orquestación de flujos
Coordinamos cuándo se ejecuta cada flujo, en qué orden y qué hacer si algo falla. Con reintentos y avisos, no silencio.
El enfoque
El problema rara vez es la falta de datos: es que viven en silos. Cada herramienta guarda su trozo, y para verlos juntos alguien exporta, copia y pega, semana tras semana. Ese trabajo manual no solo cuesta horas — introduce errores, se rompe cuando cambia un campo y no deja rastro de qué se movió ni cuándo. La integración no es un lujo técnico; es lo que convierte fuentes incomunicadas en una base sobre la que se puede operar.
Lo abordamos como ingeniería, no como un parche. Conectamos sistemas por el canal que corresponda — API cuando hay contrato, SSH cuando hay que mover datos entre máquinas, MCP cuando quien va a consultar es un agente o un LLM — y dejamos cada conexión documentada: qué campos se mapean, qué espera cada lado, qué pasa si una parte no responde. La integración hace que los sistemas hablen; la orquestación decide cuándo se ejecuta cada flujo, en qué orden y qué hacer si algo falla.
La visión de fondo es que tus datos dejen de ser un destino y pasen a ser direccionables: consultables por una persona, por otro sistema o por un agente, sin que nadie tenga que abrir cinco pestañas. MCP es el estándar abierto que usamos para esa última pieza — el mismo protocolo por el que los agentes descubren y operan sobre datos. No prometemos que con ello rindas más: prometemos una base conectada, documentada y vigilada, y el criterio humano que decide qué automatizar y qué no.
Cómo lo trabajamos
Un método, no una caja negra.
- 01
Mapa de fuentes y necesidades
Inventariamos qué sistemas tienes, qué datos guarda cada uno y qué movimientos haces hoy a mano. Salimos con el mapa de qué conectar y por qué canal — API, SSH o MCP.
- 02
Diseño del contrato
Definimos el contrato de cada integración: qué campos se intercambian, en qué formato y qué espera cada lado. Acordamos también qué hacer ante un fallo antes de tocar nada.
- 03
Construcción de la conexión
Implementamos cada flujo por el canal acordado y mapeamos los campos. Probamos con datos reales en un entorno controlado antes de ponerlo en marcha.
- 04
Orquestación y vigilancia
Coordinamos cuándo y en qué orden corre cada flujo, con reintentos y avisos cuando algo falla. El sistema no calla ante un error: te lo dice.
- 05
Documentación y traspaso
Dejamos cada conexión documentada: contrato, dependencias y qué hacer si se rompe. Tú o tu equipo podéis operarla sin depender de nosotros.
Qué consigues
Lo que este servicio pone a trabajar.
Herramientas y fuentes que dejan de estar incomunicadas
Menos trabajo manual de mover y copiar datos
Tus datos accesibles para agentes y LLMs por un estándar abierto
Una base conectada y vigilada sobre la que automatizar
Preguntas frecuentes
Lo que conviene saber antes.
¿Qué incluye exactamente y qué no?
Incluye el mapa de fuentes, el diseño del contrato de cada integración, la construcción de la conexión (API, SSH o MCP), la orquestación con reintentos y avisos, y la documentación. No incluye desarrollar la herramienta de origen ni rehacer tu stack: integramos lo que ya tienes.
¿Necesito tener MCP o lo montáis vosotros?
Lo montamos nosotros. MCP es el estándar por el que un agente o un LLM consulta y opera sobre tus datos; exponemos tus fuentes vía MCP cuando ese es el consumidor. Si solo necesitas que dos sistemas hablen entre sí, suele bastar con API o SSH.
¿Cómo sé que el flujo sigue funcionando con el tiempo?
Porque lo dejamos vigilado, no a ciegas. Cada flujo lleva reintentos y avisos: si una fuente cambia un campo o deja de responder, salta una alerta en lugar de fallar en silencio. Eso es lo que medimos: que el flujo corre y que avisa cuando no.
¿Qué pasa si una de mis herramientas no tiene API?
Lo valoramos en el mapa de fuentes. Si no hay API, a veces se resuelve con acceso por SSH y automatización sobre la máquina, y otras veces no es viable de forma fiable. Te lo decimos antes de comprometer un plazo, no después.
¿Cuánto tarda?
Depende del número de fuentes y de si exponen API limpia. Damos plazo por conexión tras el mapa de fuentes, cuando ya sabemos contra qué trabajamos. No damos una cifra a ciegas.
Conceptos del glosario
Aún no mostramos casos.
No inventamos resultados. Cuando existan casos reales de este servicio, vivirán aquí — medidos y verificables.
¿Lo ponemos a operar?
La primera llamada es un diagnóstico, sin compromiso. Te decimos si esto es lo que necesitas — o no.